-
Te consumes
Ser audaz bajo un bombardeo de llanto entre los escombros reptando, esquivando los proyectiles hundiéndose en el barro de una acera plagada de escaparates mordiendo, Hacerse a sí mismo con el material más caro cuando los ladrillos han sido esquilmados de hogares que solo son nichos, Conseguir lo que se propone el necio no agradece

-
La paradoja de Abilene ( o cómo nos dejamos arrastrar por no ser asertivos)
No supe más era invierno y fabricaron una paradoja, protestaron contra la violencia ejerciéndola, lloré de noche sincronizándome con la tormenta, era una fábrica de miedo humeaban amarillos gritos que se fundían con la humedad negra, el ciego abría los ojos, creía ver se igualaron los sentidos el olfato escuchaba, oía, veía, tocaba, saboreaba, tenía

-
El juego de los adverbios
El adverbio de cantidad se interrogó por el cambio de lugar del de lugar, al exclamativo le ganó la duda todo adverbio relativo afirmó rotundo, no hubo ninguno de tiempo que supiese el día en el que comenzaron los de modo a saltarse las normas, ¡son las locuciones adverbiales!, llamó al orden la lengua

-
Construir la utopía
La intolerancia es uno de los rasgos del ser humano más nauseabundo, pero no es mucho mejor la tolerancia, la condescendencia, la transigencia, la paciencia, yo no quiero que nadie me tolere, ni que no me tolere, soy una persona con mis apetencias sexuales, con mi forma de sentirme en este mundo, con mis ideas
-
Islas
Trepido ante el suelo que tiembla hoy no tendrá noche suspiró y yo lo contemplé, son aún mis ojos cerrados la luz y su nostalgia la ausencia de raíces en la verde campiña, sois ausencias de voces que me estremecen, entreacto de claridad con sorpresa, ¿te quedas a vivir conmigo? ¡quédate a vivir conmigo! Necesito
