-
¡Sueño!
Porque el dolor es iluminación grita antes que yo que soy sonido, su intención es que no lo intente y la mía que no hable. -¡Sueño! -Sí, soy yo, el mismo. -¡Sueño!, en ti confío, cada paso lo he
-
El cerro (Mulhacén)
Al final de la semana aguarda la montaña me desafía desfilando enmudecida, descendiendo por mi espalda confiando en su potencia hablando de mi fragilidad de su fría apariencia, nutrientes para mi epidermis pávida, la altura y el hondo abismo comparten piernas y escepticismo, los retos sin duda son un sillón en una sala
-
Esa voz que te muerde
Nadie gritó muera la imaginación, no hizo falta. Seguir con lo tuyo, pasar, alejarse de los demás, estás solo desde siempre, nada acalla aquella voz, esa voz que te muerde, los sistemas se hicieron en la misma época y con los mismos moldes que los corsés, las jaulas, las prótesis, los tutores, las costillas que
-
No saber salir de nuestro laberinto
El miedo a la incertidumbre es el culmen de la osadía no existe nada que lo acalle ni la esquiva certeza, conformando el ruido para articular una voz grité sombras y sigilo, blandiendo ideas con boca temblorosa trencé con las piernas pasillos en las ciénagas, ¿y después?, ya no sabía entrar me
-
La sordera
Óyeme dios dormido, mancha de unos ojos desenfocados destruiste templos para construir el tuyo aledaño a él los barrios de chabolas se multiplicaron más que el pan, las autopistas se arrugaron de sed y hambre junto al fértil rancho, al son del atropellado camino emprendieron las hordas de danzantes al muñeco sagrado milenios mágicos y