Categoría: Poesía

  • No hay hombres con miedo a salir solos a correr por miedo a que los maten.

    No hay hombres con miedo a salir solos a correr por miedo a que los maten.

    Maldita la cultura que vierte su propia ficción empeñada en perpetuar la ignominia mil años más, intentando retroceder con boca de aquellas y aquellos que roban la realidad, el despertar es todavía la lucha es la voz en grito, es acorralar el discurso embotado, aquellos que dicen que todos somos iguales: ¡se olvidan de todas!…

  • La bondad que espera pendiente.

    La bondad que espera pendiente.

    L La espalda se sigue mojando su hambre es mi hambre es la del universo que rueda ensimismado en su finito continuo, que no se adapta, ni se le adaptan que no excluye, ni abofetea,          la heterogeneidad es el nombre de mi patria no beso ni escupo banderas, dejo las costumbres, las ideas los llantos…

  • ELMALAMEN se combate con tenacidad.

    ELMALAMEN se combate con tenacidad.

    E Peor  el borrego que pide la salvación a los lobos, la maldad va impertérrita buscando el día, no se desalienta, peor el borrego que lucha por salvarse dejando sufrir a otros, la maldad se despierta con un plan no flaquea, persevera tiene el tiempo ocupado en encontrarnos perezosos, la virtud que mejor delimita a…

  • El arte es fuego que suaviza la vida.

    El arte es fuego que suaviza la vida.

        El sentimiento artístico me rescata de mi pobreza, talón de Aquiles, uniéndome con la insondable capacidad del universo a sentirse terminado e infinito.   El sentimiento artístico juega con la ciencia la matemática inexacta con el lugar minúsculo que inventamos centro.   Soy la voluntad de mi mano que obliga al pensamiento.  …

  • Es menos reprobable que un joven no piense que va a envejecer, qué un viejo no se acuerde que una vez fue joven.

    Es menos reprobable que un joven no piense que va a envejecer, qué un viejo no se acuerde que una vez fue joven.

      Los adultos hemos participado en la transformación del mundo recibido por los jóvenes, y nos gusta tanto criticarlos hacer una hecatombe de sus actos, aunque, tal vez, esté yo equivocado y crecí en un lugar perfecto lleno de gente ilustrada por doquier leyendo, respetábamos al prójimo como si fuese jarrón de porcelana, y si…