Es menos reprobable que un joven no piense que va a envejecer, qué un viejo no se acuerde que una vez fue joven.

 

Los adultos hemos participado

en la transformación del mundo

recibido por los jóvenes,

y nos gusta tanto criticarlos

hacer una hecatombe de sus actos,

aunque, tal vez, esté yo equivocado

y crecí en un lugar perfecto

lleno de gente ilustrada

por doquier leyendo,

respetábamos al prójimo

como si fuese jarrón de porcelana,

y si mi memoria no falla

escuche tanto las frases

“en mis tiempos…”

“los niños de hoy no respetan…”

“te daba pico y pala…”

como las escucho ahora,

aunque no me las dirijan

me producen el mismo efecto

y es el desasosiego

a quien sabe de su paso

pero no lo recuerda y se siente

volver, rejuvenecer cada mañana

porque cada día el mundo

está enfrente para andarlo,

y ese desasosiego que no te hace más sabio

y sí que te empuja a la reflexión

hacia la verdadera experiencia,

reprueba mi lengua

y le dice no tengas arrugas

de hiel mala, haz bandera

de la juventud, tienen fuerza

únete, fuiste joven, ¿te acuerdas?

2 respuestas a “Es menos reprobable que un joven no piense que va a envejecer, qué un viejo no se acuerde que una vez fue joven.”

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