Una biblioteca y su silencio
Una desbordada imaginación
Las luces dirigidas a las manos
Y un techo con artesonado,
La felicidad está en lo pequeño
En el susurro acariciado
Y la gente hundida en pensamientos,
Unos estudian y otro dormitan
Todos sin hacer daño
En la penumbra de los reojos.









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