Toda tormenta tiene un plan
Que nosotros no encontramos
Que titubeando y a gatas
Solemos explicar cuando
Salimos medio ahogados,
Pero nunca, nunca, nunca
Guardamos la enseñanza
Para la próxima vez que llueva,
Gritaremos de nuevo y temblaremos
Mientras el mundo se desmorona
Riéndose de nuestro cimientos
Que como canillas nimias
Son de un cristal indoloro
Un material muy sonoro,
Y entre tanto la oportunidad
La enseñanza se cuela por desagüe
Barrida por el aguacero
Y nunca, nunca, nunca
La detendremos más que para despedirla.









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