Días de reclusión que ya son normalidad, esperando para construir otra.

(Proust: La originalidad muchas veces consiste en ponerse un sombrero viejo que se saca del desván).

Allí, donde las personas están construyen vanidad
con ella los poetas pasan al bando del demonio
encerrados en su medio, incluso sin saberlo
eligieron no mancharse las manos, se pusieron manoplas
no morder con la ironía, y menos con el sarcasmo
usar la mascarilla para que no se aprecie su inexistencias
alzarse al espasmo, sintiéndose usurpados en su soledad
hablar de las flores y una nube champiñón creciendo en el prado,
y las ideas que las piensen quienes dominan la vida
que la muerte es un poeta inventando rimas,
¿y si le damos la vuelta como un Proust, o un Whitman
una Mistral , una Pizarnik, una Storni, una Angelou?,
y creemos que sucede que la poesía puede preguntar a la vida
y las palabras pueden cambiar el mundo, y las preguntas
abrir los horizontes, y las frases elocuentes de la poesía
arrimar el hombro para crear un lenguaje intérprete de la naturaleza.

2 respuestas a “Días de reclusión que ya son normalidad, esperando para construir otra.”

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