No se le entiende nada, qué bien habla.

No se le entiende nada, qué bien habla.

 

 

La trampa consiste en no conocer que la ignorancia

nos atrae, seguimos al más bruto por debilidad

por inferioridad de carácter, quizá por anemia,

lograremos sandeces, mentiras y bocanadas

de aliento fétido por buscar la simple fiesta,

 

dejaremos construir mientras no distinguimos

un pilar de un escombro

una bodega de un mirador,

no haremos ni el escueto esfuerzo

de cuestionar aquello que nos alimentó

y nos fabricó estos cimientos tan rotos,

 

no preguntaremos, seguiremos o insultaremos

no propondremos nuestro ideal o nuestro principio

no leeremos para erigirnos más enérgicos

no reflexionaremos para cuestionar el camino,

 

no escucharemos y daremos por hecho

todo cuanto nos dijeron,

y abandonaremos los principios

la revolución, el futuro

todo lo que creemos nuevo.

 

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