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No acabaríamos nunca de registrar injurias contra los desórdenes de nuestro espíritu. (Michel de Montaigne)
Rozando sin concentrarse la locura insatisfacción del alegato al fresco y científico espejo surcaron los mares carenados de ojos que les miraron desde el fondo vacío de unas manos temblorosas enganchadas a la voz, por más que gritaba ese espíritu que de todo sabe nada se ordenó en su escueta presencia,

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Inseguridad.
Cuando la ansiedad se apodera del cuerpo esqueleto sangre cuerda me duermo para que escupa toda su saña mientras me aparto y así si aún romper, sin aun combatir me deshago de la realidad tiemblo como un sonámbulo fantasma andando por la cuerda sábana y el muro aparta, hacia el intento escapo.

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El mañana eterno
Me duele algo que encuentro, ese tanto por ciento que espera que la España de pandereta cerrado y sacristía del mañana efímero se atormente eterna, y su renombre sea eco quieto en los símbolos cayados, y nos destruyan como el rizo de la saliva que surca con el grito rompiendo armonías, acercamientos, y

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Feminismo
Los Vargas Llosa, los Pérez Reverte, los Vilas Matas…, escriben desde sus púlpitos que el feminismo, el que llaman radical (dentro de todos los movimientos hay gente que piensa que los objetivos se deben alcanzar de diferente manera), es lo peor que le está aconteciendo al

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Hubieran muerto como si nunca hubieran sido nadie.
Hubieran muerto como si nunca hubieran sido nadie, si unas manos no se hubiesen alargado hacia la suyas tendrían los ojos mirando al cielo suelo del océano flotando en esa vida dolor que no se pudo dejó completar, los sueños se diluirían en la sal lágrima del mar y nuestra ignorancia maldad estaría satisfecha,
