Siempre es tarde en la vida, aunque pasa lentamente…

Se me está perdiendo el timbre de voz de mis abuelas,
está el abrazo de la tierra que se espesa lentamente
quisiera recordar sus voces para siempre, no lo logro
mi cerebro se encarga de guardar la esencia,
¿dónde las espero?, a veces en la duermevela
en un sueño en el que estamos juntos de nuevo
sumidos en el presente sin saber nada de ausencia
hablando, hoy una sacudida del aire que vibraba mis oídos
y recorría mi cuerpo de familiaridad abrumadora
de dos dobles madres, de dos dobles intemperies,
¿cuánto de la verdad se olvida recorriendo la vida?,
¿y por qué tanta pérdida en la noche gigante?,
muchísimo esfuerzo por tenerlas en la palabra
que a veces soy yo quien reproduce sus voces
sus frases comunes o especiales
convirtiéndome en esfuerzo lúcido
repetidor de sus dejes, sus especulaciones,
yo soy medida de ellas, idea inconclusa de ellas
compartieron su ADN mitocondrial con generosidad
aunque no supiesen que era tanto lo que me regalaban,
cuando enredaba entre sus faldas, me regañaban
por ser un niño que retozaba en el suelo como un niño,
a veces no quería oírlas, pero sí quería, las azuzaba
y corría por pasillos, y me escondía bajo camas inabarcables,
hoy las comprendo mejor y no están para contárselo,
siempre es tarde en la vida, aunque pasa lentamente…
hasta que la notamos relámpago
cuya luz se esconde, cuya luz vuelve,
siempre es tarde en la vida, aunque pasa lentamente…

2 respuestas a “Siempre es tarde en la vida, aunque pasa lentamente…”

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