Día: 7 de noviembre de 2016
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Por amor a la obra, por amor al arte, por amor a la nada.
Los campos siempre me resultaron anchos como una melancolía sin represa, los valle distantes, y el mar subterráneo como una esperanza sin escollera, así me he mantenido viento ruina de los hórreos y los surcos del fango, confío que cuando me hundan en el suelo sea la nada a la que me entrego…