Nadie me acusará de no haberlo intentado.

Deberíamos saber que basar nuestra existencia como sociedades en quemar combustibles nos convierte en pirómanos en esencia y estética. Paradójicamente estamos muy preocupados por los incendios, como es natural, también decimos con la boquilla pequeña que estamos muy preocupados por el cambio climático, menos los negacionistas. Unos y otros hacemos lo mismo, nada. En mi caso hago todo lo que puedo o me dejan, aunque para mi es grande para el computo global es igualmente insignificante.

Ya sabemos que un crucero contamina por pasajero como cuatro coches, que el 1% de la población con más recursos quema más que el 66% de la población mundial pobre. También sabemos que a las personas que hemos puesto al mando votándolas, en las autonomías y otros lares, no se toman en serio la emergencia climática. Estos datos nos llevan siempre al descorazonamiento, a abatir los brazos y a no hacer nada, pero si no luchásemos seriamos como ellos, y en cuanto pisáramos poder o riqueza haríamos lo mismo, y me resisto a creerlo, hablo por mí, yo no me vendería nunca a la industria fósil, ni a la del plástico, y muchas otras industrias que esquilman los recursos, y por ende destruyen el planeta con nuestro beneplácito consumista. 

Seguramente moriré ardiendo en este holocausto caníbal de queroseno igual que los demás, pero nadie me acusará de no haberlo intentado.

2 respuestas a “Nadie me acusará de no haberlo intentado.”

  1. Avatar de Karen M. Paramio

    Si cada cual aporta lo que puede, poco a poco se van viendo cambios. O al menos, como tú dices, podemos sentirnos menos cómplices. Ánimo.

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