La rana se posó cerca de la mosca
El viento azotó la rama,
Acurrucadas se mecieron con parsimonia
Nada predijo los golpes de la vida
Temblaron con efímero regocijo
Aunque la sintieron eterna,
Sus diferencias, sus abstraídas renuncias
Vomitaron palabras dormidas por suspiros,
La mosca se dio la vuelta, abrió la boca
Y con un repentino golpe de su probóscide
Se comió a lametones a la rana
Que se sumió lentamente en Hipnos,
Cuántos sentidos recuperados
Antes del ultimo aliento.
