Cuando lo peor que te puede suceder es morirte
La vida merece la pena, ¿cuant@s pueden decirlo?
Asistimos al comercio de mercancía humana
Con la pasividad de quienes dejan caminar al camión
Al matadero, lleno de ojos abultados de terror,
¿Cuantos genocidas, malas sangres, soldados épicos
Somos capaces de soportar hasta el próximo amanecer?
Ya lo digo yo, todos los que hagan faltan
Hemos perfeccionado el callarnos, el cantar y bailar
Mientras las fosas se van llenando con nombres
Zapatos, vestidos, pantalones, muñecos, gafas
Agujeros en familias que se quedaron devastadas,
Ya ocurrió lo que ocurre, ya estuvimos mirando
Los que ahora miramos, ya nuestra ceguera selectiva
Fue complice, hoy es complice, mañana será complice…
