Ya lo dijo Kafka

Todo lo que escribo ya ha muerto

Se esconde en papeles blancos cerrados

Sobre estanterías de madera seca y dura

Son pensamientos ahogados en la oscuridad

De mi propia tozudez y desidia, 

Tengo una única esperanza con la que a veces sonrío

Me gustaría, tendría todo un fin irónico,

Mi imaginación se explaya observando 

Engordar a un insecto que come letras negras

Folios blancos, ideas absurdas, tonterías varias

Y luego se toma una siesta, eructa, vuelve a masticar

Su cuerpo luce brillante y orondo

Porque lo que está muerto a veces puede dar vida.