Sueño con una humanidad
y me despierto en otra cosa,
vivo en lo ilógico disfrutando
y me acuesto congoja
con el vientre inflado
y disgregadas las rodillas,
poseo uñas delicadas
y dientes de ungulado,
me hicieron torpe
para comprender los dolores,
la luz me ciega
la noche me cauteriza
el ruido me detiene
cuando vuelvo al sueño
despierto o dormido
me regocijo en el infinito
entre los caminos por horadar
y mis pies de huérfano
que andarán solos,
son mis órganos
alcancías huecas y sonoras
de viento y pulgas
gastadas ya por las esperanzas,
profanaré la realidad
en mi próximo abrazo
a la almohada,
haré cuanto pueda
por comprender la vida,
mis sueños serán lazarillos
que encuentren el iris negro
convertirán la nada en sol
para que se hagan las sombras
que son las que delimitan las formas.

Una respuesta a “Iris de paz.”
Qué boniti poema…
Hay en tus palabras una ternura desarmada, un anhelo profundo que abraza la contradicción de vivir.
Que nunca falten esos sueños que iluminan la sombra y dan forma a lo invisible.
Saludos, Lorenzo. 🌷
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