Hagamos la revolución.

Si la enfermedad

es necesaria

y la salud

la desprecian

los médicos,

si la pastilla

es la gran solución

y el cuidarse

la gran rebelión,

si el sistema

se basa en destruir

con pasos acólitos,

de fabricar veneno

legal e ilegal,

de no ponerle

puertas al negocio

rompiendo las mentes

y la tranquilidad

con objetos diversos,

hagamos la revolución,

que ser feliz y la salud

estén en la lista lo primero

que la inteligencia y su cultivo

nos lleve a desterrar

a los próceres idiotas

y a los idiotas 

que los encumbran.

…Hagamos la revolución…