El silencio
me representa
con su quijada
de blanca luna,
y una mirada
un sueño
con la voz
del bostezo
como viento cálido,
y un reino
que es para mi solo
ensoñación azul oro,
hablan demasiado
como dijo el tonto:
“por encima
de su infortunios”.
Yo me deshago
en el pensamiento
como el microbio
bajo un chaparrón,
y que ladren los vientos
y que muerdan los otros.
