Canta la naturaleza,
charlea
un mono ruidoso
sin identidad,
aúlla
sin propósito individual,
recita
Un chaman contundente ,
Golpea
Con su palo de mover rebaños,
Agita
Para justificar huecos,
Huimos
Sin transportar humanidad,
Entretenemos
Los argumentos en un sinfín tedioso,
Movemos
La vista sin detenerla,
Agitamos
las manos sin posarlas,
Tremolamos
Las piernas sin sentirlas…
El miedo a perder nuestro pequeño espejo nos convierte en la voluntad de otros, el reflejo que vemos es de alguien que no es ni está, somos una pieza que espera la orden para actuar enarbolando la bandera de la libertad.
