Plazas criminales

Es un acto delictivo

construir aceras, plazas

sin árboles,

criminal y absurdo

talar a aquellos, aquellas 

que nos cobijan,

son la magia en la tierra

al edificar la existencia

con moléculas de carbono,

Pero no se llevan a nadie preso

por detener el trino de los pájaros

el sembrado de hojas

la resquebrajadura del suelo

la sombra que más enfría

el susurro de la brisa,

Se van de rositas

los terroristas climáticos,

ellos saben que su maldad

o su ignorancia,

que se parecen tanto,

es su idiosincracia,

a la que respetamos

más que a las leyes de la vida.