Antes funcionaba mejor
el susurro de la corporación
caminándome el camino
proveyéndome de autoestima,
antes comenzaba más temprano
la poesía de los extenuantes anuncios,
si no hubiéramos perdido
en la claudicación del sueño
hoy sería buen día
para educarnos en la semilla
en la aventura, en la emoción
en no pertenecer a un rebaño
que bala con gran sonoridad
aquello que le enseñaron
al principio de los siglos,
podríamos desperezarnos
aligerar la mochila de la libertad
añadiendo equidad, igualdad, ecuanimidad
equilibrio, proporcionalidad, justicia…
podríamos dejar de asistir a la escuela
de las grandes empresas
y abrir más academias de humanidad.

2 respuestas a “El mercado, amigo.”
Podríamos. . . pero no creo que esté en nuestras manos. Abrazo.
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Así es , abrazos.
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