Las gente muere
saltando fronteras,
las armas las cruzan
con beneplácito y facilidad
brincando las convenciones,
solemos estar mirando
la ultima serie de “nefli”
o el último libro
de nada brillando
en un escaparate
y se nos escapa la realidad.
En la aduana
no les piden los papeles
son un artículo más,
no compiten
por el trabajo
ni por la comida
no transmiten
ninguna enfermedad,
debajo de sus carcasas
¿a quién le importa?
sonríen malas persona
que como focas varadas
duermen sobre la cubierta
de un yate amarrado al cuello
del las alma muertas
que desaparecen
en el vacío de la noche,
no llegó nunca a ser de día.
Las detonaciones
hacen añicos
carne, hormigón
escrúpulos, y preocupación.
Quien escribe, quien ve
abriendo simplemente los ojos
más allá del espejo
se encuentra
con el apocalipsis
cada mañana,
dolor inmenso
impotencia,
infancias muertas
verdades muertas
estamos muertos
acorchados y muertos
esquivos, somnolientos,
el mal toca las trompetas
en una tierra de sordos.

Una respuesta a “La literatura debe servir para exigir respuestas”
🤍
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