Mi objetivo
fue romper el edificio
del poema,
era mayor
para perder el tiempo
y tomármelo en serio,
me entretenía observando
castillos erigidos
sin mi permiso,
los abatía
soterraba sus cimientos,
crecían al sol del puritanismo,
enhiestos buscando el calor
del padrefacho
escondidas sus raíces
en la madreselva,
fui directo contra la métrica
auténtico cinturón de espinas,
me apoyé sobre la rima
frágil como una oblea de avena,
se derrumbaron los abismos
encontré los caminos
libres y comunales,
la risa fue mi mejor lamento
allí encontré el apoyo,
en la esquinas sin asonancia
me encontrarán los acreedores
les escribiré un poema
como si no fuera mío
hablaré de las rosas
y las espinas
y del amor eterno
ahí me pararé
antes del desconsuelo y el hastío,
me encontrarán si buscan
entre los escombros
del último poema
pobre y tampoco eterno,

Una respuesta a “Tan poco eterno”
🩶
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