Pertenecer, sentirse, es ya ser clase
declararse abierta, cercenada
por cadenas que rodean, surcan
muslos, pies, manos
cuellos, torsos, lenguas,
difuminarse entre pisadas
como el alma sin pena
como el alma gimiente
a la espera de esquivar los golpes,
las estanterías soportan
deseos que mataron muertos
y resucitaron vivos a soportar
como la mayor de las virtudes
en esta sociedad de hastío y condena,
volantilear rompe los ojos
y se adentra en el silencio del prejuicio
como una bomba de racimo,
no pertenecer con tus pies desnudos
despierta el hambre escondida
que constriñe corazones erizados,
irán a por ti, ser de dulce libertad
a por tu azúcar, tu sangre almibarada
preserva tus raíces
acuérdate que son también ruedas
y rueda con tus convicciones
corre cuesta abajo
sufre cuesta arriba
no huyas, ni que huya nadie
todas somos y somos todos,
recuérdate cuando eras niña
semilla y potencial
recuérdate y olvídalo todo.

Una respuesta a “Replantearse la pertenencia.”
💛
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