El desembarco de las malas personas

Photo by cottonbro studio on Pexels.com

Un silbido interno

me marca el camino

hacia la soledad,

hoy es el día

en el que la violencia

del fachomacho aúlla

y más pronto que tarde 

nos avisará

de su llegada

cabalgando la ferocidad

para sacarnos

del letargo,

quisiera enroscarme

en la cama ardiente

y ser fuego de mediodía

y como un ascua

reservarme para el frío invierno,

antes de caerme

a la realidad

intentaré sentirme único 

en mi asombro

como un sueño profundo

contemplando 

en el puesto de observación

de mi habitación

al pájaro humano,

y mientras tanto

el pájaro yo

llorará por verlos trepar

las montañas de escombros

en el que convertirán el futuro.

Lo mio es tristeza

que no puede romper la maldad

y menos la somnolencia.