Día: 20 de marzo de 2017
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Mi conversación o el día que rocé la locura

Es duro el pensamiento hasta cuando el abedul se hunde a la abundancia de sus propias hojas, es romper y sangrar savia clara limitar y esperar su febril apogeo traer desde lo hondo del alma palabras, explicaciones, rutas, espacio, tan duro que sin sonrisa no se puede disimular el llanto, sin esperanza…